Ir al contenido principal

Entradas

Mostrando las entradas con la etiqueta Lucas 5;27-32

Mateo y el perdón de los pecados

Celebramos la fiesta de San Mateo, también conocido como Leví de Alfeo. Se trata de un hombre que trabajaba como publicano, recaudador de impuestos. Esta profesión era muy mal vista por los fariseos de la época. Más aún: eran considerados una clase despreciable. Como recaudaban impuestos para los romanos, se decía que eran traidores.
Como se trataba de un negocio despreciable, quienes lo practicaban incurrían en impureza legal (como también sucedía con los asneros, los camelleros, marineros, actores, pastores, tenderos, médicos y adivinos, además de los asesinos y los ladrones). Los rabinos aprobaban el mentirles para escapar a los impuestos. Desde luego, se consideraba que no podían pertenecer al reino mesiánico.

Sin embargo, la actitud de Jesús ante ellos era diferente: podemos recordar la parábola del fariseo y el publicano, en la que éste sale mejor parado con su oración, al quedarse lejos, sin siquiera levantar los ojos al cielo, sino golpeándose el pecho y diciendo: «Oh Dios, …

Vocación de Mateo

La profesión de publicano significa, entre los romanos, un arrendador de los impuestos o rentas públicas y de las minas del Estado. Como explican Leske y Tassin, también permitía el cobro de derechos de pesca y cánones portuarios a las mercancías en tránsito. Además de que se consideraba una ocupación colaboracionista con las fuerzas opresoras, los publicanos tenían pocos controles en cuanto a sus métodos y ganancias. Por eso, los judíos los detestaban y los consideraban impuros y pecadores, tanto como los ladrones o los asesinos. Inclusive se decía que no podían pertenecer al reino mesiánico. Desde luego, un “justo” no podía sentarse a la mesa con ellos sin contaminarse, pues comer juntos era una muestra de amistad y de comunión entre personas.
Podemos imaginarnos a un publicano en concreto, de nombre Leví, lo cual significa que pertenecía a la tribu sacerdotal judía. A pesar de su ascendencia social religiosa, sentiría en su corazón ese rechazo injusto. Probablemente ejercía esa pro…