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Mostrando las entradas con la etiqueta Juan 6;41-51

El pan bajado del cielo

Continuamos con el capítulo sexto del Evangelio de San Juan. La escena se desarrolla en la sinagoga de Cafarnaún, estamos en medio de una homilía predicada por Jesucristo, que podría llamarse «el sermón del Pan de vida».
Después de la revelación que contemplamos la semana pasada, en la que el Señor les declaraba a sus oyentes que Él mismo era la Palabra anunciada en el Antiguo Testamento, los judíos, entonces, comenzaron a murmurar de él por haber dicho: «Yo soy el pan que ha bajado del cielo».
Este verbo, murmurar, inicia el diálogo que consideramos hoy. Se remonta a la murmuración del pueblo hebreo en contra de Moisés, en la peregrinación por el desierto. Ahora, Jesús —nuevo Moisés— queda expuesto a idéntico escepticismo. Y decían: —¿No es éste Jesús, el hijo de José, de quien conocemos a su padre y a su madre? ¿Cómo es que ahora dice: «He bajado del cielo»?
Una vez más, la gente se pregunta cómo puede ser el Mesías un hombre al que conocieron de niño. Sin embargo, Jesús no entra en e…

El pan de los fuertes

(Domingo XIX-B).Elías sufre una persecución debida a su fidelidad a Dios, hasta el punto de desear morir. Así es el camino de Dios: no omite la Cruz. Pero ofrece la ayuda. En medio del sueño en el desierto, el ángel le despierta para que coma. Una segunda vez le impide el descanso, y le ordena seguir el camino: "Con la fuerza de aquel alimento, caminó hasta el monte del Señor" (1Reyes 19, 4-8), hasta el Horeb, de donde ascendió hasta la vida eterna. La Biblia de Navarra explica que Elías repite el camino del pueblo elegido al salir de Egipto perseguido por el Faraón. Y, citando el Catecismo Romano, compara este alimento con la Eucaristía: “los fieles, en este mundo, por la gracia de este sacramento, disfrutan de suma paz y tranquilidad de conciencia; reanimados después con su virtud suben a la gloria y bienaventuranza eterna, a la manera de Elías, quien fortalecido con el pan cocido debajo de la ceniza, anduvo hasta llegar al Horeb, monte de Dios, cuando le llegó el momento …