Ir al contenido principal

Entradas

Mostrando las entradas de mayo, 2011

Camino, Verdad y Vida

El contexto del Evangelio que se lee el V domingo de Pascua es la última cena. Acaba de salir Judas del cenáculo, por lo que Jesús ha recuperado esa intimidad que extrañaba con la presencia de aquel pobre hombre, que estaba sordo para su última revelación. Quizá algunos se dieron cuenta del momento en que Jesús le hizo ver a ese discípulo que sabía de su traición, tratando de moverlo a la conversión. Y al ver que se iba después de las palabras “lo que vas a hacer, hazlo pronto”, sentirían inquietud interior. El ambiente era tenso, varios habían perdido la serenidad. Por eso, Jesús sale al paso diciendo: No se turbe vuestro corazón. Creéis en Dios, creed también en mí. Un llamado a la fe, que hará más falta que nunca en las próximas horas. Dice el Catecismo (53) que la fe es una gracia, un don de Dios, una virtud sobrenatural infundida por él; pero que al mismo tiempo es un acto humano: “en la fe, la inteligencia y la voluntad humanas cooperan con la gracia divina”. Por eso le pedimos …

Jesús y los discípulos de Emaús

Estamos celebrando la Resurrección del Señor. Y podemos meditar un pasaje del Evangelio muy significativo, que ocurre el mismo domingo de Pascua, ya entrada la tarde. Dos discípulos regresan a su pueblo, situado a unos 12 kms de Jerusalén. La caminada era considerable y más en las circunstancias en que se encontraban: “Iban conversando entre sí de todo lo que había acontecido”. Todos hemos tenido la experiencia del entierro de un pariente: al regreso a casa, hay un sentimiento de ausencia, de dolor, mezclado con un esfuerzo por tratar de hacer una vida normal para no afectar a los demás. Si se trata de dos amigos que compartían la amistad con el difunto, conversan entre ellos de él, de los ratos que pasaron juntos, se prometen encomendarlo… Si la muerte ha sido traumática, en todos los casos se habla del accidente, se comenta la transitoriedad de la existencia y, al final de la jornada, se conversa una y otra vez de todo lo que había acontecido.
Más o menos así debería ser la conversac…