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La soledad adolescente


En estos días se dio a conocer el resultado de una encuesta sobre los adolescentes, realizada en diez colegios privados por la Confederación de Colegios Católicos en Colombia (Conaced), a finales del 2005. Algunos resultados son los siguientes (Ofrezco una clasificación personal, basada en las notas de prensa publicadas en El Tiempo, 19-08-06 y en El Colombiano, 23-08-06):

- Autoridad: En el 60% de los casos, los adolescentes tienen la última palabra. Este fue el gran dato de la encuesta, que llamó la atención a los medios de comunicación. Entre las causas, se cuenta que la mayoría son hijos únicos. Viven en hogares donde todo gira en torno a ellos y se les complace en sus gustos. No tienen ni comprenden el sentido de la responsabilidad. El detonante de las inaguantables pataletas y los comportamientos altaneros de niños y jóvenes que se caracterizan por ser intolerantes suele ser una respuesta negativa a sus pedidos.

- Soledad: Han tenido que enfrentar solos al mundo en el momento en que se transforman física y psicológicamente: en su mayoría son, además de hijos únicos, frutos de hogares separados o padres que trabajan todo el día, por lo que reemplazaron esa figura por el Internet. Marchan al ritmo de la tecnología, por eso es casi imposible que vivan sin celular, Internet o música. La web y otros medios de comunicación son muy influyentes en sus actitudes y estilos de vida. Allí buscan los modelos para seguir, sin ninguna orientación. También se nota la aparición de enfermedades que antes ni se mencionaban en jóvenes, como hipertensión y estrés.

- Afectividad: En esa etapa hay una enorme necesidad de aceptación, por eso "fabrican" su cuerpo o intentan mejorar su aspecto con cirugías estéticas e incluso cayendo en anorexia o bulimia. Tienen gran necesidad de afecto y atención, no material sino emocional. Los afecta demasiado su aspecto físico, nunca están conformes y se escudan en prácticas como el uso de las drogas alucinógenas y el alcohol. Además, los energizantes se están constituyendo en una nueva adicción. El estudio muestra que esas dependencias no llegan solas, sino por alguien que se acerca al joven, se gana su confianza volviéndose "amigo" para venderle drogas.

S
on exploradores permanentes, todo les despierta la curiosidad y pocas cosas les producen temor. De acuerdo con los autores del estudio, aunque es una situación positiva, también dispara el consumo de alucinógenos y los embarazos prematuros en los adolescentes. Tienen prisa por vivir, hacen muchas cosas para explotar al máximo cada momento. Pero cuando nada llena el vacío viene la depresión. Al no encontrar en quien refugiarse, muchos de ellos llegan al suicidio.

- Amistad: El primer consejero es el amigo, porque además de que el papá o la mamá pocas veces se encuentra, su amigo sí lo apoya, lo entiende y lo escucha. Por eso, quieren manejar la libertad sin admitir reglas, lo que genera conflictos, al buscar hacer lo que quiere y "los padres no tienen la autoridad moral, muchas veces, para llevar las riendas". Son muy inteligentes, saben poner sus normas y manipular a los padres.

- Ideales: tienen un enorme deseo de autonomía, quieren ser originales y "frescos", por eso hablan diferente, visten de manera descomplicada y son tan innovadores que hasta lo reflejan en sus peinados. Son independientes, hacen propuestas novedosas y auténticas. También sueñan con el ideal de cambio, la aventura y rechazan su impotencia ante los hechos que no pueden transformar.

Iremos estudiando este tema poco a poco. De momento, además de la clasificación que propongo, me interesa llamar la atención en que, si bien el titular en los medios fue el tema de la autoridad, hay que tener en cuenta que ése es un síntoma, pero no el diagnóstico de la enfermedad. Se ve necesario ir más al fondo a partir del análisis de esos resultados:

- En primer lugar, hace falta revaluar el patrón cultural que se propone para la dedicación a la familia en nuestra sociedad: hoy más que nunca es necesario un hogar completo, con papá, mamá y hermanos que cumplen cada uno su papel; que se sacrifican para mantener la unidad familiar, aunque conlleve dificultades y recomienzos a veces dolorosos; que dedican tiempo a la vida en casa, que saben sacrificar sus aficiones personales o cortar a tiempo con el trabajo, para dedicarse a su familia, que es la labor más importante.

- Llama la atención el tema de la soledad, como causa de muchos problemas para el adolescente. Se nota que también hace falta educar a las nuevas generaciones para que tengan lleno su mundo interior: deporte, arte, cultura, literatura, historia, solidaridad, ciencia... De esta manera, la soledad no será un problema, sino una necesidad. No se quedarán a solas con la nada, sino con un mundo que les espera, con una aventura atractiva: la que su vocación personal les marca. Esta es una tarea bien importante para todo educador, comenzando por los padres: forjar la personalidad, que no dependa del grupo en el que se está, sino que sea capaz de ir -si fuera el caso- contra la corriente.

- Además, aparece la amistad no como una simple manera de evitar esa soledad -que no tiene por qué ser mala necesariamente-, sino como un compartir ese mundo interior que cada uno cultiva. Los primeros amigos tienen que ser los demás miembros del hogar y, en concreto, los padres deben ser los mejores amigos de sus hijos. Desde allí, el adolescente aprenderá a sembrar, en los ambientes externos (el barrio, el colegio y los demás grupos a los que pertenezca), la semilla que ha recibido en casa.

Los resultados de la interesante encuesta de Conaced alertan sobre la necesidad de tomar medidas generales, pero sobre todo alientan, a los que nos dedicamos a labores educativas, a continuar por el camino de formar personalidades enterizas y prepararlas para perfeccionarse cada vez más en el descubrimiento de la amistad sincera.

Comentarios

  1. como puedo ayudar a mi hija adolescente, unica hija, con comportamiento rebelde y agresivo..no puede vivir sin celular, se aferra a una amistad, no participa en conversaciones, esta en su mundo, no quiere ni asume responsabilidades.

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  2. Pienso que necesita ayuda profesional: quizá una buena psicóloga educativa. Y tratar de meterse en su mundo, compatiéndolo. Y ayudándole a asumir responsabilidades, con el ejemplo por delante.
    Desde luego, en primer lugar, pedir a Dios por ella, para que supere esta situación. Yo la encomendaré en la Misa.

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